La citología de hoy procede de una punción-aspiración de una lesión nodular alojada en zona interdigital posterior. El paciente es un West Highland WT de 7 años. La nodulación es elevada, alopécica, de superficie lisa, de aproximadamente 1 cm de diámetro.

Fig. 1. Vista a pocos aumentos de un campo representativo, con elevada celularidad sobre fondo hemático.

La punción proporciona una elevada celularidad (Fig. 1) en patrón suelto o en falsos agregados. Si nos fijamos en la Fig. 2 vemos que las células de la agrupación están juntas, sí, pero no cohesionadas. Se trata, por tanto, de célula redonda, no de célula epitelial.

Fig. 2. Agregado de célula no cohesionada, en patrón suelto a pesar de la agrupación que es producto de la extensión y la elevada celularidad. Fijémonos en la uniformidad de núcleos, la textura de la cromatina y el tamaño de los núcleos comparado con alguno de los glóbulos rojos que aparecen en el campo.

La misma Fig. 2 nos revela una célula bastante homogénea en tamaño y morfología, con un volumen de citoplasma de escaso a moderadamente abundante, tenuemente basófilo o claro. Los núcleos son redondos, de contorno liso, frecuentemente excéntricos. Detalle importante: fijémonos en el tamaño de los núcleos, porque será útil para valorar diagnósticos diferenciales en este caso (para valorar el tamaño, tomamos un eritrocito como referencia).

Fig. 3. Algunas formas nucleares esporádicas destacan sobre el resto por su gran tamaño.

Fijémonos que de forma ocasional aparecen células con un tamaño de núcleo anormalmente grande (Fig. 3) y células binucleadas (Fig. 4).

Fig. 4. No son infrecuentes las células con dos o más núcleos como al que vemos en el cuadrante superior derecho.

Diagnóstico: Plasmacitoma cutáneo.

Los plasmacitomas extramedulares son relativamente frecuentes. Si bien predominan las localizaciones cutáneas, especialmente cabeza y extremidades, a veces afectan a uniones mucocutáneas y, esporádicamente, a órganos internos.
Son, globalmente, neoplasia benignas que responden muy bien a la cirugía local conservadora. Las recurrencias son inferiores al 5% de los casos.
Citológicamente pueden presentarse con morfologías de célula muy bien diferenciada, fácilmente reconocible como célula plasmática, o con morfologías menos diferenciadas, como en este caso. De hecho, aquí radica el interés de este caso, porque no puede obviarse un diagnóstico diferencial con un Histiocitoma (podéis revisar el caso #11 para comparar).
¿Por qué no se trata de un Histiocitoma en este caso? Pues tenemos varios criterios que nos ayudan en la diferenciación:
1.- Los tamaño de núcleo: si nos fijamos, la población celular tiene un tamaño de núcleo más o menos equivalente a un eritrocito, es decir, tenemos núcleos pequeños. El tamaño de los núcleos histiocíticos es mayor, de 1,5 a 2 eritrocitos.
2.- La morfología de núcleos: la homogeneidad de tamaños nucleares del plasmacitoma contrasta con la mayor heterogeneidad de los histiocitomas. La forma también ayuda: los núcleos histiocíticos son con frecuencia arriñonados o con estrangulaciones (forma de cacahuete). La textura cromatínica es otro factor importante, más reticulada y grumosa en las células plasmática y más uniforme en los histiocitos.
3.- Es frecuente en los plasmacitomas el hallazgo ocasional de núcleos anormalmente grandes que destacan sobre el resto y también es frecuente la existencia de formas celulares bi y trinucleadas.