Bouvier de Flandes de 12 años, macho, con masa hepática visualizada ecográficamente, de unos 8 cm de diámetro, de contorno irregular. Se realiza punción ecoguiada. La citología revela una elevada celularidad en placas irregulares de tamaño variable, en general grandes, y cordones de más de 3-4 células de grosor. (Fig. 1).
La célula contiene un citoplasma de escaso a moderadamente abundante, de límites imprecisos, finamente fibrilar basófilo, con núcleos redondos de contorno liso, cromatina densa reticulada y uno o más nucléolos grandes, prominentes. El grado de anisocariosis es bajo (Fig. 2). Formas binucleadas frecuentes y presencia ocasional de núcleos megacarióticos, con leves irregularidades de contorno y cierta hipercromasia (Figs. 2 y 3).

Fig. 1. Imagen a pocos aumentos del material obtenido en la punción. Celularidad abundante presentada en placas y láminas irregulares de varias células de grosor. Destaca, ya a estos aumentos, la proximidad que existe entre núcleos celulares, generando un aspecto abigarrado, desordenado y con cierto amontonamiento.

Fig. 2. Detalle de una agrupación de célula epitelial hepatocítica. El grado de cohesividad celular es correcto. Existe una mayor basofilia citoplasmática, una relación núcleo-citoplasma aumentada, una grado significativo de anisocariosis y unos nucléolos aumentados de tamaño, en algún caso múltiples. A la derecha, una célula binucleada, un fenómeno relativamente frecuente en las células hepatocíticas.

Fig. 3. Grupo de célula hepatocítica. A la derecha una célula de aspecto normal, con una relación N/C correcta (flecha blanca). A la izquierda, un grupo de célula atípicas, con una relación N/C claramente aumentada, con imagen de contacto nuclear, anisocariosis, contornos nucleares levemente irregulares y patrón cromatínico heterogéneo (flecha de color).


Diagnóstico: Hepatocarcinoma.
Las formas bien diferenciadas de Hepatocarcinoma entrañan cierta dificultad diagnóstica, especialmente a la hora de distinguirlos de los adenomas (hepatomas). El criterio fundamental para el diagnóstico de hepatocarcinoma es la pérdida de relación núcleo-citoplasmática, relación que aparece aumentada en los hepatocarcinomas. Es decir, la célula parece tener menos citoplasma y más núcleo que un hepatocito normal. Se suman otros elementos, como la obtención de placas y cordones de contornos irregulares y con más de tres o cuatro capas celulares (Fig. 1). La existencia adicional de algunas atipias nucleares significativas también delata malignidad.

Fig. 4. Imagen de un grupo hepatocítico normal procedente de otra punción, para establecer una comparativa. La relación N/C es normal, generando una imagen de núcleos espaciados.