Aproximadamente la mitad de las neoplasias digitales son malignas. Y la más frecuente (47%) es el Carcinoma de célula escamosa (CCE), especialmente en razas como el Rottweiler, el Schnauzer gigante, el Caniche o el Teckel.

El trabajo de Belluco (VetAgro, Lyon) recopila 154 casos, de los cuales el 94% nada menos resultan ser perros de capa oscura y el 75% de razas grandes o gigantes. En 13 de los 154 casos se refiere una intrigante presentación múltiple en dedos distintos.

En 49 casos pudieron hacer un seguimiento de hasta dos años y encontraron una mortalidad al cabo de un año del 12% (atribuible directamente a la neoplasia por la existencia probable de metástasis o indirectamente por decisión de eutanasia tras la aparición de recidivas)[1]. En el 22% de los casos sometidos a seguimiento se refieren recurrencias en otros dedos con tiempos de aparición muy variables, desde 1 mes después de la primera extirpación hasta dos años más tarde.

Otorgan tres grados histológicos: bien diferenciado (61%), moderadamente diferenciado (27%) y pobremente diferenciado (12%), con frecuente coexistencia de áreas de distinto grado en un mismo tumor (detalle a tener en cuenta cuando se realicen biopsias incisionales). Los índices mitóticos oscilan entre 0 y 4.6 mitosis/campo 40x. Únicamente en 4 casos se refiere invasión de vasos linfáticos (0.5%). Sobre la utilidad o no de la gradación histológica y el índice mitótico como criterios pronósticos, la conclusión inicial es que no, que no se correlacionan, si bien los mismos autores reconocen el bajo número de casos con metástasis. Este punto, de momento, lo dejamos en el aire, a la espera de más y mejor información.

Aportan datos de tinción inmunohistoquímica para Vimentina y E-cadherina. La primera es una proteína que expresan todas las células de origen mesenquimatoso y la segunda es una proteína de membrana que expresan células epiteliales. El motivo para estudiar estos dos marcadores hay que buscarlo en la denominada “transición epitelio-mesenquimática” (EMT). La EMT es un fenómeno fisiológico reversible propio de etapas embrionarias y de procesos de cicatrización y que parece estar presente en diversas formas de carcinoma. En estos casos, la célula epitelial gana fenotipo mesenquimatoso (vimentina) y pierde fenotipo epitelial (E-.cadherina). El grupo de Belluco detecta positividad para Vimentina en células de los bordes de avance en todos los casos (salvo 4 no evaluados) y positividad para E-cadherina también en todos los casos (salvo seis no evaluados), descrita como más débil que la positividad de la epidermis (control positivo interno), con pérdida de inmunotinción en los bordes de avance del tumor.

Globalmente, por tanto, estaríamos hablando de una neoplasia con muy bajo riesgo de invasión linfática y de metástasis ganglionar y con una buena respuesta a la cirugía radical, en muchos casos amputación de falanges.

S. Belluco, E. Brisebard, D. Watrelot, E. Pillet, T. Marchal and F. Ponce. Digital Squamous Cell Carcinoma in Dogs: Epidemiological, Histological, and Imunohistochemical Study. Vet Pathol (2013) 50: 1078-1082.

 


[1] En este punto los autores hacen un cálculo algo extraño y obtienen una mortalidad del 20% partiendo del total de pacientes fallecidos (30) por causas atribuibles al tumor (6) y no atribuibles (24). ¿No es más informativa la tasa de mortalidad atribuible al tumor (6) respecto al total de animales con seguimiento (49)?