Introducción

Los mastocitomas son la segunda neoplasia cutánea más frecuente en el gato (suponen en torno al 20% de los tumores cutáneos). Se reconocen tres variedades histológicas: bien diferenciada, pleomorfa y atípica. Existe una variante de mastocitoma visceral no tratada aquí.

La mayoría de los mastocitomas en el gato son benignos, pero hasta un 22% (entre un 10 y un 20% según la fuente que se consulte) pueden mostrar comportamiento agresivo (metástasis ganglionar, metástasis visceral o diseminación cutánea).

Mastocitoma felino. Generalmente aparecen como nódulos dérmicos bien delimitables, circunscritos.

A diferencia de los mastocitomas caninos, los felinos carecen de un sistema de gradación histológica. El sistema de Kiupel no parece adaptarse bien al comportamiento de los mastocitomas felinos. En un reciente trabajo se ha propuesto un nuevo sistema de gradación específico para este tipo de neoplasias (Sabattini, 2018). Analizamos y resumimos los resultados de dicho trabajo.

¿Qué parámetros identifican un mastocitoma maligno en el gato?

Tradicionalmente se ha empleado el índice mitótico como parámetro predictivo, pero parece que no siempre es útil si se emplea como valor único.

La presentación múltiple (5 o más nódulos simultáneos) y la evidencia de émbolos neoplásicos vasculares también es predictiva de mal pronóstico.

El reciente trabajo del grupo de Sabattini (Sabattini, 2018) propone un nuevo sistema de gradación, basado en diversos parámetros.

En primer lugar, el índice mitótico. Si supera las 5 mitosis en 10 campos de gran aumento (0.5 mitosis/campo 40x) y reúne dos de las tres siguientes condiciones, la neoplasia se considera potencialmente maligna:

  1. Diámetro tumoral > 1,5 cm.
  2. Formas nucleares irregulares.
  3. Nucléolos prominentes o agregados cromatínicos.

¿Cómo se correlaciona el grado tumoral con el pronóstico?

En el trabajo de Sabattini, los gatos afectados por neoplasia de alto grado presentaron una supervivencia media (SM) de 349 días, mientras que los animales con neoplasias de bajo grado superaban el tiempo de seguimiento, más allá de 1000 días (más de 2,5 años).

Mastocitoma felino. Célula mastocítica densamente dispuesta, con grado variable de granulación citoplasmática y núcleos centrales con bajo grado de atipia.

¿Qué otros datos se derivan del trabajo de Sabattini?

El trabajo divide los animales en dos grupos según los criterios de benignidad/malignidad descritos anteriormente:

  • Grupo 1 (neoplasias benignas): presentación con un solo tumor (88%), dos (10%) y un caso con 5 nódulos (1,2%). Localizados en cabeza (53%), tronco (35%) o extremidades (12%). Cinco casos (10%) desarrollan recidiva local en tiempo medio de 3,5 meses. Tres de ellos tenían márgenes afectados. Nueve gatos (19%) desarrollan uno o más nódulos distantes.
  • Grupo 2 (neoplasias malignas): presentación con un solo tumor (80%) o más (20%). Localizados en tronco (61%), extremidades (28%) o cabeza (11%). En el 20% de los casos existía metástasis nodal en el momento del diagnóstico. En el 13% metástasis nodales posteriores. Un 53% desarrollan diseminación cutánea (en un tiempo medio de cuatro meses). Un caso desarrolla mastocitoma esplénico.

Destaca la poca frecuencia de tumores malignos en la región de la cabeza, el porcentaje de animales con tumores benignos que desarrollan nuevos mastocitomas en otras localizaciones (en principio, por tanto, no relacionados con el primer tumor) y la frecuencia de metástasis ganglionares en el momento del diagnóstico o posteriormente (suman un 33% de los casos).

Mastocitoma felino. En este caso existe un marcado pleomorfismo nuclear, con abundantes formas cariomegálicas.

El trabajo de Sabattini tiene tres inconvenientes:

  1. Se trata de un trabajo retrospectivo, no prospectivo.
  2. El número total de animales del estudio es reducido, especialmente el de animales afectados de malignidad (15 en total).
  3. No tiene representación significativa de las variantes atípica y pleomorfa de mastocitoma, lo cual deja a estos subtipos con una valoración pronóstica incierta.

La variante atípica se presenta como una infiltración dérmica profunda o subcutánea mal delimitada, compuesta por mastocitos de morfología histiocítica mezclados con agregados linfoides y células eosinofílicas. La célula contiene muy escasa granulación. Frecuentemente se presenta en forma de múltiples nódulos en gatos jóvenes, especialmente Siameses. Se asocia con comportamiento benigno, incluso con remisiones espontáneas. Requiere, en algunos casos, diagnóstico diferencial con granuloma eosinofílico o histiocitosis progresiva. Más raramente con melanoma o linfoma.

El estudio actual encuentra variantes atípicas en ambos grupos, por lo que la morfología no parece ser, en sí misma, de valor pronóstico. Aun así, subraya que son pocos casos.

La variante pleomorfa se caracteriza por contener células gigantes mononucleadas o multinucleadas. Señalan que en el estudio es un hallazgo frecuente (30% de los tumores) pero que no se correlaciona con el grado.

REFERENCIAS

  1. Sabattini S, Bettini G. Grading Cutaneous Mast Cell Tumors in Cats. Veterinary Pathology 2018. DOI: 10.1177/0300985818800028. En prensa.
  2. Meuten DJ. Tumors in Domestic Animals. 5th ed. Somerset: Wiley; 2016. ISBN: 9780813821795.