Aunque es menos informativo que el núcleo, el citoplasma de las células tiene utilidad diagnóstica principalmente en la identificación de tipos celulares. Estos son algunos ejemplos:

  •  Queratina en células escamosas: la existencia intracitoplasmática de material eosinófilo en una población celular que hemos identificado como epitelial puede ser la confirmación de una actividad queratinizante, presente en células displásicas o metaplásicas o en células neoplásicas (carcinoma de células escamosas) (Fig. 1).

Fig. 1. Carcinoma de célula escamosa. Punción de una lesión ulcerativa y destructiva en el puente nasal de un gato. Contiene abundante celularidad epitelial pobremente cohesiva. El citoplasma de las células, en general poco abundante, es claro y con frecuencia contiene material eosinófilo identificable como queratina. Dicho material, en algunos casos, se hace extracelular (cuadrante inferior derecho). La relación N/C está claramente aumentada.

Fig. 1. Carcinoma de célula escamosa. Punción de una lesión ulcerativa y destructiva en el puente nasal de un gato. Contiene abundante celularidad epitelial pobremente cohesiva. El citoplasma de las células, en general poco abundante, es claro y con frecuencia contiene material eosinófilo identificable como queratina. Dicho material, en algunos casos, se hace extracelular (cuadrante inferior derecho). La relación N/C está claramente aumentada.

  • Las vellosidades del contorno en células mesoteliales obtenidas en los líquidos pericárdico, intratorácico o abdominal son bastante características y facilitan la identificación principalmente de células individuales, no agrupadas (Fig. 2).
  • La granulación fina anfófila (es decir, que acepta tanto la coloración eosinófila como la basófila) de los mastocitos es bastante característica y tal vez el criterio más evidente para su identificación (Fig. 3). No son las únicas células que granulan. Pueden verse granulaciones finas en algunas formas de linfoma felino y en algunas formas de carcinoma de tiroides (Fig. 4).
  • La existencia de luces intracitoplasmáticas en células epiteliales atípicas es bastante sugestiva de un origen glandular (adenocarcinoma). No deben confundirse con la formación de vacuolas lipídicas. Otra textura citoplasmática propia de células glandulares es la microvesicular, es decir, la formación de múltiples pequeñas vesículas que confieren al citoplasma un aspecto espumoso.

Fig. 2. Vellosidades superficiales en dos células mesoteliales procedentes de una efusión pleural. La binucleación es frecuente en este tipo de células cuando están reactivas. Por cierto,  viéndolas, ¿a nadie le viene a la cabeza por un momento Barrio Sésamo?

Fig. 2. Vellosidades superficiales en dos células mesoteliales procedentes de una efusión pleural. La binucleación es frecuente en este tipo de células cuando están reactivas. Por cierto, viéndolas, ¿a nadie le viene a la cabeza por un momento Barrio Sésamo?

  • En punciones hepáticas, la existencia abundante de vacuolas puede ser diagnóstica de degeneración grasa o de lipidosis hepática.
  • La presencia de material granular de una coloración gris-azulada oscura, con tamaños de gránulo variables, es identificable como pigmento melánico y puede darnos la clave en el diagnóstico de un melanoma (Fig. 5).
  • Otras veces, la valoración cuidadosa del citoplasma celular nos puede permitir cerrar un diagnóstico etiológico. Pienso en la detección de amastigotes de Leishmania (Fig. 6) u otros agentes protozoarios o fúngicos o en la detección de formas bacterianas en citologías inflamatorias.

El citoplasma tiene cierta utilidad también en la valoración de malignidad, determinando en estos casos el volumen de citoplasma, la relación de volúmenes citoplasma-núcleo, el contenido del citoplasma y la relación espacial del núcleo dentro del citoplasma (posición central o excéntrica). De nuevo es imprescindible conocer los parámetros normales para estos valores y sus variaciones en casos de reactividad o inmadurez.
De forma genérica, el citoplasma de las células malignas tiende a ser menos voluminoso, con una elevada relación núcleo-citoplasma (RN/C). Es más frecuente, además, que el citoplasma no rodee completamente al núcleo, sino que éste muestre puntos de contacto con la membrana citoplasmática.

Fig. 3. Metástasis intraganglionar de un mastocitoma. Punción de un ganglio poplíteo aumentado de tamaño en un paciente con antecedentes de mastocitoma, sin lesión cutánea en el momento de la punción. Sobre el fondo linfoide residente se aprecian numerosos mastocitos atípicos, identificables por la fina granulación eosinófila del citoplasma. Indicar que las tinciones del tipo Diff-Quick no son las más adecuadas para poner de manifiesto las vesículas histamínicas.

Fig. 3. Metástasis intraganglionar de un mastocitoma. Punción de un ganglio poplíteo aumentado de tamaño en un paciente con antecedentes de mastocitoma, sin lesión cutánea en el momento de la punción. Sobre el fondo linfoide residente se aprecian numerosos mastocitos atípicos, identificables por la fina granulación eosinófila del citoplasma. Indicar que las tinciones del tipo Diff-Quick no son las más adecuadas para poner de manifiesto las vesículas histamínicas.

Otra imagen que puede tener cierta utilidad diagnóstica es la presencia de “inclusiones” citoplasmáticas o invaginaciones del citoplasma en la estructura nuclear. Son frecuentes en neoplasias como el carcinoma de tiroides, melanomas, carcinoma broncoalveolar o hepatocarcinoma, aunque también pueden estar presentes en algunas lesiones benignas como nevus, hepatocitos normales o reactivos, algunas formas de adenoma, condroblastoma o adenomas córticoadrenales.

Fig. 4. Carcinoma de tiroides. Punción de una masa cervical lateral de un perro. Agrupación de células epiteliales bien cohesionadas. A destacar el bajo grado de atipia nuclear habitual en este tipo de carcinomas, con formas homogéneas y contornos muy levemente irregulares. La granulación citoplasmática, presente en algunos casos, corresponde a actividad secretora.

Fig. 4. Carcinoma de tiroides. Punción de una masa cervical lateral de un perro. Agrupación de células epiteliales bien cohesionadas. A destacar el bajo grado de atipia nuclear habitual en este tipo de carcinomas, con formas homogéneas y contornos muy levemente irregulares. La granulación citoplasmática, presente en algunos casos, corresponde a actividad secretora.

Fig. 5. Agrupación de células melanocíticas con abundante pigmento intracelular. Es habitual que la melanina adopte tonalidades azuladas o grisáceas en la tinción citológica.

Fig. 5. Agrupación de células melanocíticas con abundante pigmento intracelular. Es habitual que la melanina adopte tonalidades azuladas o grisáceas en la tinción citológica.

Fig. 6. Macrófago repleto de amastigotes de Leishmania.

Fig. 6. Macrófago repleto de amastigotes de Leishmania.

Fig. 7. El contacto entre membranas de núcleo y de citoplasma es frecuente en neoplasia malignas. Punción de masa subcutánea, atipias mesenquimáticas (sarcoma).

Fig. 7. El contacto entre membranas de núcleo y de citoplasma es frecuente en neoplasia malignas. Punción de masa subcutánea, atipias mesenquimáticas (sarcoma).